martes, 14 de febrero de 2012

Cabeza loca

Aquí estoy, con la bolsa del gimnasio a mi lado todo el día, planteandome el ir, pero no puedo, hoy no he podido salir de casa, la vergüenza me impregnado al ver mi reflejo, me ha llegado tan profundamente, que no, no he podido salir de casa.
Llevo unos días o unas semanas dando vueltas a lo mismo. La ansiedad de estos días me hizo meditar sobre ellas, de nuevo. Llevo un par de semanas sin portarme excesivamente bien y lo peor han sido las consecuencias.
Ya ni recuerdo cuanto tiempo llevo con una dieta sana y lo único que noto es que aumento. Creo que era mejor mi estado anterior, donde la satisfacción de mi físico me invadía exageradamente y las preocupaciones y vergüenzas quedaron en un segundo plano.
Mi planteamiento va más allá de un físico, no tengo riendas que coger, mis decisiones no suelen llegar a la orilla, mi entrega como persona es absurda ya que no suelo obtener recompensa y cuando estoy triste no tengo a nadie que me encierre en un abrazo y no me deje pensar. Conclusión, soy yo, solo yo, tanto para lo bueno como para lo malo, entonces, ¿dónde está el problema? voy a volver a ser lo que fui.
Dejé mi trabajo para ponerme a estudiar, confiada a su vez de una ayuda esterna, de una voz que me dijo que me daría trabajo si no salía la cosa bien, pero esa persona ya cambió de opinión. Es absurdo creer que vaya a aprobar, voy mejorando, pero no lo suficiente para conseguir aprobar las seis asgnaturas, sino es este año, será el que viene, pero tendré que encontrar trabajo para poder vivir.
Hoy mi abuelo ha cumplido 90 años, el pobre esta mal, esta muy mayor, le he regalado un periquito que se llama "Chiquilin" le ha hecho mucha ilusión, se ha pasado todo el día cantandole.
Hoy es un día especial para muchas personas, es San Valentín. Odio los días especiales, son como quedarse sin respiración hasta perder la conciencia. Siempre esperas algo de los días especiales, y yo me canse de nunca ser merecedora de nada. Navidades, una mierda; Noche vieja, el doble de mierda; Reyes, más mierda al bote; San Valentín, ojala viniera y me clavara una flecha en el corazón que diera fin a mi existencia. Desconozco porqué la sociedad nos muestra días festivos, en los que debemos obteber nuestro regalo y ofrecer otro, donde debemos ser felices y comer perdices, estar con la familia, tener pareja y un desmesurado montón de cosas más. Esto que parece estar hecho para nuestro bienestar, solo nos causa tristeza y frustración, ¿Por qué yo no soy merecedora de un detalle? ¿cuánta gente tan absurda como yo se hará esta pregunta?
Bueno, os debo dejar, esta a punto de llegar mi principe verde al que cuando bese, se transformará en sapo.
Un beso